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#TourLife

Por: César Calderón

Trabajar o no trabajar? Viajar o no viajar? Soñar o no soñar? Algunos dirán que los sueños, sueños son. Yo siento que es necesario vivir cumpliendo sueños a diario. Y qué tal sería soñar con trabajar viajando? Una gira puede ser aveces agotadora, incontables horas en un avión o vuelos retrasados, pocas horas para dormir, pero hasta cierto punto logras conocer tierras nuevas, lugares magníficos; es la oportunidad perfecta para explotar esa gran pasión que es la fotografía, el gran poder de congelar momentos de historia de nuestras vidas, momentos únicos e irrepetibles. 

En marzo del año pasado viajé a Japón. Japón, un país en el continente asiático, un continente lleno de una gran historia política así como de un sinnúmero de atributos culturales enriquecedores. Japón, la tierra de los nipones, de los dragones, del sushi, del sintoísmo y del budismo, de una impresionante cultura arquitectónica, e infinidad de atractivos únicos e inolvidables. Mi misión, mi misión era la de plasmar por medio de mi lente las travesías, las aventuras del talentosísimo grupo de pop rock mexicano Camila, durante la primera gira en la historia de la banda en el continente asiático. Un gran reto, una gran oportunidad, una inmensa bendición. Era algo totalmente inesperado el pensar en poder respirar fotografía y música, mis dos más grandes pasiones, durante 10 días junto a unos músicos que he admirado demasiado desde siempre en un lugar totalmente desconocido. Fueron una infinidad de experiencias empezando por un eterno vuelo de 14 horas, embriagado por una Tylenol PM y las ansias de poder llegar con mis grandes compañeros de batalla, mis dos cámaras Canon y mi iPhone para poder empezar a documentar cada minuto, cada segundo, cada respiro. Photoshoots, un gran concierto, caminatas extensas plasmadas de exquisita variedad culinaria y emocionantes paisajes rurales y urbanos, viajes intergalácticos entre Ashikaga y Tokio (o al menos así solía llamarlos yo por parecer que cada día entrábamos en una nueva galaxia). Tantos momentos únicos vividos junto a unos grandes artistas que en tarima entregan el corazón entero a sus seguidores, y fuera de tarima, siguen demostrando esa inmensa humildad que tanto los caracteriza. A mi parecer, un punto clave es el poder trascender más allá de la tarima, y conocer al artista realmente como ser humano, como persona que siente y que se inspira, entender el por qué de sus canciones, el motivo de sus triunfos y quizás la razón de una que otra de sus desdichas,  Me traje de Japón increíbles fotografías, un maneki-neko (gato de la buena suerte), unos Kit-Kats de té verde, pero ante todo regresé con una segunda familia que en todo momento me recibió con los brazos abiertos. 

Una vez más les pregunto, y que tal sería soñar con trabajar viajando? Dicen por ahí que soñar es el comienzo de un sueño hecho realidad, pues echémonos a soñar incansablemente. Vivamos, luchemos y respiremos a diario cada uno de nuestros sueños, que el día menos pensado, los sueños se desvanecerán pues se habrán hecho realidad.



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